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Liberación de Alberto Fujimori, situación que divide a un pueblo

  • Daniela Cayama
  • 9 dic 2023
  • 2 min de lectura

Actualizado: 18 dic 2023

Editorial


Fuente: Getty Images


La reciente decisión del Tribunal Constitucional de aprobar la excarcelación del expresidente Alberto Fujimori ha generado una separación en el pueblo peruano, donde se escuchan alabanzas y protestas a la vez, pero, sobre todo, un lamento por parte de las víctimas que no se puede ignorar.


Se le recuerda por ser el mandatario que logró sacar al Perú de la época del terrorismo y la crisis económica, un tiempo caracterizado por la constante incertidumbre de todo habitante del Perú de si podrían volver a sus casas al finalizar el día. Sin embargo, también es imposible que sus miles de víctimas puedan olvidar todas las aberraciones que se cometieron bajo sus órdenes.


Innumerables crímenes de lesa humanidad se cometieron bajo el argumento del exdictador de ser medidas apropiadas para controlar la situación, similar a la siempre constante frase de “el fin justifica los medios”. Pero estos crímenes no prescribieron y en base a esto es que se le condenó a 25 años de prisión, inicialmente.


La decisión que ha tomado el Tribunal Constitucional de liberarlo es criticable desde el punto de vista del derecho a la justicia de las víctimas, un derecho básico que ha sido vulnerado múltiples veces durante los distintos juicios que se llevaron a cabo en contra Fujimori. Bajo la excusa de poseer una salud pobre, se le brinda la oportunidad de salir y convivir con su familia, un beneficio que él arrebató a miles de peruanos.


Pero esta es una postura guiada por los sentimientos que caracterizan a un ser humano, debido a que, pese al descontento, el indulto se ha realizado sin mayores inconvenientes en el marco legal del Perú. Pese a esto, el público interancional no está contento por la ya que decisión contradice completamente la postura de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quien le ordenó al Perú el no liberar a Fujimori.


Si bien, convenios internacionales son relevantes para el país y se deben respetar en la medida de lo razonable para las buenas relaciones, es potestad exclusivamente del pueblo peruano el elegir qué camino tomar respecto al trato que se le ofrece a Alberto Fujimori bajo la justicia nacional. Un organismo ajeno es ignorante en estas circunstancias y quien califique la decisión del Tribunal Constitucional como menos relevante que la dictaminada por la institución internacional, está menospreciando al gobierno encargado de velar por el país, instaurado por el mismo pueblo peruano.


En consecuencia, pese a las implicaciones diplomáticas que puedan existir en un futuro, solo los que han vivido de primera mano la dictadura y sus remanentes, tienen el derecho de sentirse indignados con la situación.

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